La pugna de la Asociación del Personal de la UBA
- andresps12
- 6 jun 2023
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En la sesión del Consejo Superior de la UBA llevada a cabo el 14 de diciembre de 2022 se debatieron las modificaciones en el régimen de afiliaciones de DOSUBA. En aquel encuentro, Luciano Cagnacci (secretario general de APUBA) tomó la palabra y justificó su postura: "No estamos dejando tirado a nadie, estamos tratando de incluir a todos y todas, que los trabajadores activos no se queden sin su cobertura de salud”.
La primera parte de su declaración es falsa, porque este cambio en el régimen de afiliaciones abandona a miles de trabajadores que aportaron durante años a esta obra social y ahora no pueden contar con la tranquilidad que supone mantener su cobertura médica. La mayoría deberá comenzar a usar PAMI, y otros intentarán entrar en alguna prepaga que esté dispuesta a aceptarlos sabiendo que es la etapa de la vida donde más se utilizan los servicios de salud. Evidentemente, para el secretario general de APUBA este sector de los afiliados no es importante.
Vanina Biasi, trabajadora no docente de la Facultad de Sociales, y delegada de APUBA dentro de la Facultad, respondió a lo dicho por Cagnacci: “Ellos no entienden que justamente una obra social es un sistema solidario”, donde los gastos que provocan algunos afiliados son compensados por otros que gastan menos, haciendo posible que todos reciban la atención médica correspondiente.
Marcelo Bornand, delegado general de APUBA de la Facultad de Ciencias Sociales, mencionó que Cagnacci usó como argumento para la exclusión de los jubilados que “los camioneros no pueden permanecer en la obra social una vez que se jubilan”. “Es una excepción, pero es un derecho que hemos conquistado y nunca puede ser el argumento de un derecho que otros trabajadores no tienen, el argumento para que un propio sindicato lo entregue”, replicó Bornand. Además, recordó que “los compañeros que se estaban jubilando podían permanecer en la obra social de manera optativa con un descuento del 4,5% de su jubilación”.
Cagnacci en su intervención alegó: "Es insostenible que podamos continuar con una obra social dándole solución a estudiantes, graduados, jubilados, docentes y no docentes que no aportan o que aportan de una manera en la cual el gasto está superando el ingreso de dinero". Con respecto a los aportes, Bornand aportó la siguiente información:
Ya hace muchos años la universidad de una manera absolutamente arbitraria inventó un código de descuento en los recibos de sueldo de los no docentes y los docentes: es el código 214, que es un descuento extra compulsivo a la obra social por fuera del 3% que marca la ley para todos los trabajadores. Es decir, que a los trabajadores de la universidad nos descuentan aproximadamente el 5% de nuestro salario a la obra social y no tenemos selección del directorio y no tenemos conocimiento de las cuentas.



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